viernes, 21 de septiembre de 2012

Capitulo #47: “A cara o cruz”.


Capitulo #47: “A cara o cruz”.
            -¡Qué emoción! Todas cumpliremos meses de tener novio al mismo tiempo- celebró Luisa cuando terminó de relatar cómo Raymond le había declarado su amor.
-sí, eso parece- dijo Cinthia recordando a su querido Ralphy.
-esperen un minuto- interrumpió Adri, quien después de todo había quedado con Walter- la que se sospechó que llegaría con novio no ha dicho nada.
            
           Todas estábamos reunidas en la sala de la villa 827; yo estaba sentada en la mesita que se hallaba debajo de la ventana, abrazando mis piernas, recargada en el cristal viendo el sol ponerse.
-¡Hey! Cherie despierta- Raquel tronó los dedos delante de mi nariz y yo di un respingón.
-¿qué pasó con Kiki?- urgió Naye.
-pues él… se me declaró.
            Todas festejaron: “lo sabía”,  “te lo dije”, “gané la apuesta”, decían entre ellas.
-¿Qué le dijiste Cherie?- Vicky me conocía bastante y notó que algo andaba mal.
            Las demás callaron y cambiaron su expresión de alegría a preocupación.
-¿lo rechazaste?- sospechó Isela.
-no, yo… le dije que lo pensaría.
-¿y qué tienes que pensar?- rezongó BB.
-dudas por mi hermano ¿cierto?- mencionó Naye.
            Me miraron preocupadas mientras asentía con la cabeza.
-sí, pero ya tomé una decisión, haré mi vida aparte como el hizo la suya- repuso con firmeza, aunque con lágrimas en los ojos.
-¿qué quieres decir?
-Naye, vi a tu hermano besarse con Stefy- sollocé.

-¡Cherie! Me asustaste, ¿qué haces aquí?
            Al día siguiente antes de que todos se levantarán, salí de la villa hacia uno de mis escondites favoritos: el taller de mecánica, pero había olvidado que René guardó su moto ahí.
-vine a robar tu moto- bromé y él se rió.
-todos te están buscando, Kiki anda como loco, quiere hablar contigo.
-sí, eso supuse… René tú, ¿crees en el destino? ¿Crees que cuando se cierra una puerta debes tomar otra que te fue abierta, o debes intentar abrirla de nuevo?
-pues creo que si ya intentaste por mucho tiempo mantenerla abierta y por fin se cerró, debes tomar otra puerta.
Di un profundo suspiro.
-podrías decirle a Kiki que lo espero aquí, pero solo a él ¿Vale?
-sí, está bien.
            Cando René salí del taller se me ocurrió algo.
-oye René- él se dio la vuelta para mirarme- ¿me prestarías tu moto?
-¿sabes conducir?
-por supuesto- mentí.
            Él volvió a reír y me arrojó las llaves.
-con cuidado ¿sí?

martes, 11 de septiembre de 2012

Capitulo #46: “Kiki mi amor”


Capitulo #46: “Kiki mi amor”
            Ese día parecía que hasta el ambiente se había enamorado: el aire soplaba ferviente del norte, el mar estaba tranquilo, como siempre las grandes olas chocaban en la playa haciendo un ruido arrullador; el sol estaba tapado por unas nubes caprichosas y Kiki y yo nos sentamos en una banca de cara al sol poniente en un kiosco situado a orillas del mar.
            Para mí la tarde había estado repleta de sorpresas, él me llevó a una pequeña feria, nos subimos a todos los juegos que pudimos y ganamos algunos premios en los juegos de destreza.

-¡Qué rápido se fue la tarde! ¿No crees Cherie?- exclamó Kiki.
-sí, creo que tendremos que salir otro día- comenté en tono atrevido.
-me encanta estar contigo Cherie… te cantaría esa canción si no fuese de los Chamos.
-¡Qué malo eres Kiki!- sonreí.
-puedo cantarte una de menudo… 
            Cada hora que pasa estoy más confundido y al sentirme perdido te veo sonreír. Cada hora que pasa soy más tu compañero  y aunque estoy que me muero te amo más, te busco más, te siento más, te tengo más... Mucho más. Más... Mucho más aunque quiera olvidarte más y más 
Uh, uh, uh (8)

            La brisa marina pareció más cálida. Cuando el término de cantar yo le sonreí.
-nunca había conocido a una niña tan bella como tu… me gustas mucho.

            Temí ese momento; quería escuchar esas palabras, pero sabía que si me pedía algo no le contestaría de inmediato y eso lo entristecería.

            Lo miré a los ojos, rezando porque no dijera más. Levantó su mano y acomodó mi mechón de copete detrás de mi oreja pasando su mano por mi mejilla y después por mi barbilla. Me estremecí.
-Cherie ¿serías mi novia?

            Lo miré sin cambiar de expresión. Me puse de pie lentamente.
-déjame pensarlo ¿sí?

            Me incliné para besar su frente, me di la media vuelta y empecé a correr. Corrí rumbo al colegio y un recorrido de 40 minutos a pie lo realice en la mitad de tiempo.
            Cuando llegué a la recepción del camp desacelere el paso. Necesitaba hablar con alguien: Richard. ¿Dónde podía estar un sábado por al anochecer? La biblioteca claro, dijo que haría la tarea de ciencias. Me serené y me encaminé a la biblioteca.
            Richard estaría en el ala este de la biblioteca, entré sigilosa y al dar la vuelta por uno de los estantes lo vi. Vi a Richard de perfil, su alta figura estaba de pie en medio del pasillo y la luz del sol poniente recortaba su figura contra los libros oscuros.
            Al  verlo se me cortó la respiración, retrocedí unos pasos y me oculté detrás del estante. Richard estaba con una chica.
            Por más que intenté no logré escuchar su conversación. Pero no fue necesario, lo que hicieron lo explicó todo: Richard, mi mejor amigo de años, mi amor platónico… ¿qué rayos estaba haciendo?

viernes, 7 de septiembre de 2012

Capitulo #45: “Melodía de Amor”


Capitulo #45: “Melodía de Amor”
            Sergio quería impresionar a Vicky y se valdría de su actitud como futuro cantante para conquistarla.
-bueno Sergio este es el único karaoke que conozco donde dejan entrar a menores de edad- dijo Vicky.
-está bien, no importa ¿dónde te quieres sentar?
-¿te parece cerca del escenario?
-¡genial!

            Se sentaron del lado izquierdo del escenario, uno al lado del otro, ordenaron su comida y esperaron un rato.

-bueno Vicky es mi turno de cantar.
            Sergio hizo una fila para subir al escenario. Antes de que bajara el participante, el Dj le dio a Sergio la canción que interpretaría.
“¡Oh! No la conozco, pero espero cantarla bien” pensaba.
           
            Por fin Sergio subió a la tarima y tomó el micrófono.
-esta canción va dirigida a una morena como la arena, con corazón de cristal y sonrisa como brisa: Vicky.
-bueno, tu canción se llama “hello I love you” the Doors- dijo el presentador.
            Sergio comenzó muy bien, teniendo en cuenta que la canción es en inglés.
Vicky captaba uno que otro fragmento de la canción, empezando por el título: hola, te amo.
            Cuando Sergio se aprendió el coro dirigió su mirada a Vicky. Terminó la canción y hubo muchos aplausos para él.
-te felicito Sergio, estuviste muy bien- le dijo Vicky cuando él se sentó a su lado.
            Sergio se sonrojo y tomo la mano de ella.
-me alegra mi chaparrita que te haya gustado… te quiero pedir un algo que me haría muy feliz.
-dime- dijo ella extrañada.
-te quiero pedir que- decía mientras se acercaba a Vicky- que seas mi novia.
-acepto- suspiró y besó los labios de Sergio.
            A pesar de todo el ruido del local, ellos solo escuchaban el acompasado ritmo de sus latidos y su respiración. Vicky sentía el calor de la mano de Sergio en su mejilla; él por su parte sentía los delicados labios de  Vicky como un elixir a su existir.
            Se separaron un poco, se miraron y después se sonrieron.

            Por su parte, los amantes de la música, BB y Robbie, fueron a una tiende de discos a enterarse de los últimos sencillos de sus artistas favoritos.
-¡qué curioso!- exclamó Robbie.
-¿sucede algo Rob?-preguntó BB.
-comprarás los mismos discos que yo.
            BB observó a Robbie tomar los discos que ella tenía en la mano y dirigirse al mostrador para pagar.
-¿qué haces Robbie?- ella se extrañó cuando él le entregó los discos junto con un papelito.
-es un obsequio, lee el recado.
            BB bajó la mirada, una notita con un par de líneas escritas:
me gustaría que fueras mi novia :3
¿Qué dices mi BB? :* ”

-espero que esa sonrisita sea un sí- bromeó Robbie cuando ella terminó de leer y lo miró.
-por supuesto que sí, mi Robbie- añadió ella en un tono meloso.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Capitulo #44: “Compras”


Capitulo #44: “Compras”
            Rubén acompañó a Marifer a una plaza comercial. En Montreal el clima normal es frio, así que tenía que comprar ropa más fresca.
-dicen que a los chicos no les gusta ir de compras ¿es cierto?
-a mí sí me gusta, no se a los demás; pero aprovechando yo también comprare ropa.
            Entraron a muchas tiendas y se probaron varias ropas haciendo combinaciones locas y extravagantes.
                                                                                                                     
            Charlie y Kami fueron a un tianguis cultural, ahí consiguieron pulseras, collares, ropas de todo tipo, posters, revistas y cosas de esas. Para la hora de la comida acudieron a un puesto de comida vegetariana.
-¡no sabía que eras vegetariana!- se extrañó él.
-¡para nada! Es que me gusta como preparan las verduras aquí.
Las hacían al vapor con delicioso queso derretido.
-dime Kami ¿tus papás te dejan tener novio?- insinuó Charlie.
-amm  ¿por qué lo preguntas?
-porque quiero conocer a mis suegros- él sonrió pero Kami se sonrojó.
-pero ¿qué dices Charlie?
-que le quiero pedir permiso a tus papás que seas mi novia.
-¿es enserio?
-claro nena, me gustas mucho y me gustarías que fueras mi novia ¿Qué me dices?
-¡ay! Charlie- suspiró ella tristemente.
            La sonrisa de Charlie desapareció y bajó la mirada. Kami lo tomó del mentón y lo hizo mirarla a los ojos. Ella habló con voz tierna.
-claro que quisiera ser tu novia.
            El volvió a sonreír y besó la mejilla de Kami.

Marifer y Rubén, por su parte fueron a un restaurante de comida rápida. Él miraba a Marifer y cada movimiento que ella hacía le parecía exagerado y encantador, alguien lo llamaba, escuchaba su nombre a lo lejos pero en sus pensamientos solo imperaba una idea: ¿cómo le pediría que fuera su novia?
-¡Rubén!-llamó Marifer por quinta vez.
-¿¡quieres ser mi novia!?- dijo el exaltado.
-¿cómo dices?- se extrañó ella.
            “demonios, ya le quité todo el encanto” se reprochó él.
-es que… bueno yo… quisiera que fueras mi novia, pero soy un poco torpe para eso del romanticismo, perdona mi torpeza pero, ¿tú qué dices?- él tartamudeó pero aun así se veía convencido.
-está bien Rubén, perdono tu torpeza y acepto ser tu novia.
            Rubén se levantó e hizo un baile de victoria ante las risas de su novia y las miradas de extrañeza de los  demás clientes, pero no le importaba, el adoraba la tierna sonrisa de la pequeña Marifer.

Capitulo #43:”Enrique”


Capitulo #43:”Enrique”
-la función es hasta las tres- anunció Enrique.
-pues ni modo, compra boletos para esa función-resopló Sindy.
-mmm no ¿sabes qué? Mejor te invito a comer, en el cine no podemos platicar.
-eso es cierto.
-el cine es una pésima idea para una cita, así que vamos, busquemos donde comer.
“¿cita? ¿Acaso dijo cita?” pensó Sindy, la verdad ella deseaba mucho ver esa película pero como Enrique invitó, no tenía más remedio que adaptarse a lo que él quería.
-¿qué te parece si comemos ahí?-preguntó él.
-ahí sirven muy rica comida, me parece perfecto.
Enrique era un chico súper gracioso, contaba unas historias muy interesantes. Sindy supe que había sido una buena idea no ir al cine pues toda la tarde hablaron y rieron.
-navegando por el Amazonas, por poco caigo en las cataratas del Iguazú…-relataba él.
-oye pero, las cataratas de Iguazú no están por ese río.
-¿y quién las movió de ahí?
            Sindy sonreía a todos los cuentos de Enrique aunque fueran muy disparatados. Él también sabía callar y pidió a Sindy que le contara de su vida. Fue así como se les murió la tarde, entre relatos y risas, ambos descubrieron que su acompañante era una persona increíble y especial.

Capitulo #42: “La plaza”


Capitulo #42: “La plaza”
            Winston nos dio una gran idea: iríamos en parejas, ellos con unas gafas oscuras o una gorra para despistar. Iríamos a diferentes lugares del centro procurando no cruzarnos. Bueno, era plan con maña.
            El centro era seguro, así que podíamos pasear sin preocupaciones.
Walter le pidió a Adri que lo llevará a un parque donde pudiera recostarse en el pasto a mirar las nubes. Lo llevó a un parque con bastos árboles. Se tumbaron en un pasto verde bajo la sombra de un gran roble.
-esta semana si me agoté mucho- suspiró él.
-no creo que ser instructor de básquet bol sea tan pesado- se extrañó ella.
-claro que sí, hay que planear las clases, buscar ejercicios de calentamiento y los entrenamientos son muy rigurosos.
-¿en serio? Yo jamás he jugado básquet.
-no te gusta.
-me da miedo el balón, creo que prefiero el voleibol.
-la mayoría de las chicas lo prefieren y más si juegan con una pelota para voleibol de playa.
-eso sí, son más suaves.
-¿lo juegas mucho?
-de vez en cuando, a veces las chicas y yo no tenemos que hacer y jugamos.
-pienso que es bueno jugar con los amigos, refuerza los lazos.
-yo llegué aquí para mi 2° año de secundaria, conocí a Naye cuando ella y su hermano Richard jugaban volei y yo les pedí jugar.
-creo que esas amistades son las que más duran.
-sí, es algo padre.
-me alegra que me hallas acompañado, eres una chica muy linda- él volvió a suspirar.
            Adri giró la cabeza a la izquierda para mirarlo: los brazos detrás de la cabeza, su abundante melena alborotada por el viento, los ojos cerrados, su pecho bajando y subiendo al ritmo de su respiración.
¿Cómo se suponía que debía interpretar eso?
Decidió no preguntar y quedarse con esa dulce imagen.

Capitulo #41:”insinuaciones”


Capitulo #41:”insinuaciones”
-¡qué mala eres! ¿Por qué no nos contaste nada?-Vicky estaba molesta.
            Adri, Naye, Karina y Cinthia estaban en nuestra habitación.
-todo fue muy rápido, no me acordaba, llegué a pensar que había sido un sueño.
Paralelamente Nefty, Oscar y Rubén interrogaban a Kiki en su alcoba.
-ella es un sueño: es natural y sincera.
-¡eh! Vale te enamoraste-saltó Oscar.
-eso creo.
-¿cómo que eso crees Cherie?-gritó Cinthia.
-no sé si estoy lista.
-vale claro que estás listo-animó Rubén.
-por Cherie vale la pena-razonó Nefty.
-si no abres tu corazón, si no sales con gente nueva ¿cómo te volverás a enamorar?-cuestionó Naye.
-Nefty tiene razón-apoyó Oscar.
-yo creo que deben salir más, conocerse mejor ¿entiendes?-dijo Rubén.
-tal vez tengan razón.
-claro que sí-aceptó Naye.
-hoy en el centro llévalo a la plaza-sugirió Adri.
-es un lugar muy romántico-insinuó Vicky.
-invítale un helado-propuso Rubén.
-cómprale un peluche- señaló Oscar.
-cántale algo lindo-opinó Nefty.
-bueno para empezar, sal de la cama y vístete- se burló Adri.

            Al medio día nos reunimos en la recepción.
-¿no se verá muy llamativo ver a Chamos y Menudos paseando juntos sin protección?-imaginó Andy.
-cierto- Gabriel estuvo de acuerdo.
-¿qué hacemos?-urgió Charlie.
-ni modo que cada quien se valla por su lado-planteó Winston.

Capitulo #40: “no sé si es amor”


Capitulo #40: “no sé si es amor”
            Al ver a Kiki dejé de pensar que mi atuendo sería demasiado, él iba con un traje negro, con una playera casual blanca de estampado negro y con tenis converse.
Yo escogí un vestido corto de fiesta azul marino con un moño blanco en la cintura y el cabello suelto como siempre.
-hola linda ¿nos vamos?- Kiki sonrió y me tendió su mano.
            Todo el camino me tomó de la mano.
            Llegamos al claro donde habíamos platicado anoche. En el pasto había una manta blanca, como un picnic nocturno. En el centro de la manta había, en un candelabro, tres velas que alumbraban el claro.
            Yo me quedé muy sorprendida y él se dio cuenta.
-supongo que creías que iríamos a uno de los comedores ¿verdad?
Asentí con una cabeceada.
La verdad, al principio, estaba un poco nerviosa, pero la actitud de Kiki me tranquilizó.
            Actuaba con naturalidad. No había de que preocuparse, éramos dos amigos cenando a la luz de la luna y algunas velas.
            Entonces ¿por qué esperaba otra cosa? ¿Por qué miraba constantemente sus labios?
-creo que es hora de irnos.
Observé mi reloj, las 10:15, lo miré como diciendo “es muy temprano, quedémonos un poco más”.
-me gustaría que el tiempo no pasara y quedarnos juntos- recitó él.
            Me sonrojé, era muy susceptible ante ese tipo de comentarios.
-bueno mañana pasaremos un tiempo juntos ¿no?- pidió mientras me ayudaba a ponerme de pie.
-supongo que sí.
            Recogió las cosas y las guardó en la cesta. Una vez más tomó mi mano y me acompañó hasta la puerta del dormitorio 827.
-nos vemos mañana- se despidió, se acercó un poco y besó mi mejilla.

Capitulo #39: “Cita o Cortesía”


Capitulo #39: “Cita o Cortesía”
-esta semana tuvimos muchos deberes- mencionó Richard mientras se acomodaba en la silla.
            La tarde era fresca y en el comedor soplaba un aire sereno lleno de brisa que hacía que el cabello de él se alborotaba como si fuera un actor de película.
-sí, pero llegó otro fin de semana- celebré.
-se pasan muy rápido los días últimamente ¿no crees?
-sí, lo creo.
-casi no hemos hablado desde que llegamos.
            “¡rayos! Ahora me reclamará que paso mucho tiempo con mis amigas, menudo y los chamos” pensé.
-te confieso que… siento celos- tartamudeó- antes andábamos juntos a todos lados… ¿recuerdas la vez que Stefy esparció el rumor de que éramos novios?
            Con ese comentario me puse como tomate.
-sí, no nos hablamos como en una semana- dije aun nerviosa.
-fue divertido- rió él.
-un poco, tu hermana se molestó porque no le conté de “lo nuestro”- dije haciendo énfasis.
-y a mí Bruno no me creía que era mentira todo eso.
            Hubo un momento de silencio en que nos miramos; no me sentía incómoda, al contrario, me sentía feliz, relajada, un poco apenada por el tema de la charla, pero sabía que él también se sentía feliz; lo notaba en su mirada.
            Era como la vez que nos reunimos para aclarar el rumor iniciado por Stefy: de inmensa felicidad al estar juntos.
-el domingo habrá una función en el foro del camp… ¿irías conmigo?-pregunto sin apartar la mirada.
-¿es una película de amor?
-claro que sí.
-entonces te acompaño.
-Cherie dijiste que sí irías con Nefty.
-Kiki no estoy muy segura de esto.
-pues por eso vas, para ganar seguridad, anda vamos.
            Íbamos saliendo de la última clase camino a las habitaciones, pero Kiki sujetó mi mano y me guió al aula de música donde estaba Nefty.
-nadie canta mal Cherie, solo es cuestión de afinar y ejercitar tu voz y tu garganta ¿vale?- fue lo que dijo Nefty antes de comenzar.
-ya conoces de surfeo y todo eso porque tocas un instrumento, entonces te daré unos ejercicios para que habrás tu garganta y no te lastimes.
Nefty me hizo subir a la tarima donde él daba sus clases; Kiki se quedó sentado en un rincón de aula mirando.
            Terminamos a las 7:15 de la noche y los tres nos encaminamos a las villas.
-tienes buena voz, como dijo Kiki, superaras por mucho a BB.
Al llegar a la parte alta del monolito, Kiki me dijo al oído:
-nos vemos en 15 minutos.
Entré en la villa, respondía el saludo de las demás y me encerré en mi habitación.
-¿a dónde vas tan arreglada?- se asombró Vicky.
            Salí y en el andador Kiki ya me estaba esperando.

Capitulo #38: “fin de semana”


Capitulo #38: “fin de semana”
-¿desayunamos juntos Cherie?
            Ricardo y yo nos cruzamos camino a la “Casa Café”. Me levanté tarde y las demás ya se habían marchado cuando salí de la villa.
            Como siempre, él llevaba el cabello alborotado. Adoraba los días en que se le hacía tarde porque no se peinaba; al no usar gel yo tenía la libertad de hacerle “piojito”, a él le gustaba y yo me entretenía en las clases.
-claro Richard.
-busquemos una mesa para dos- dijo esbozando una sonrisa.
            Nos servimos el desayuno y nos sentamos a platicar.
-¿cenamos juntos?- volvió a preguntar.
“¡rayos! No puedo, cenaré con Kiki” pensé.
-¿qué te parece si mejor comemos juntos?- propuse.
-está bien pero mañana cenamos ¿va?
-vale.
Juntos nos dirigimos al aula.
¡Otro fin de semana en el instituto!
-quisiéramos ir al centro-comentó Harumi.
-queremos turistear un poco-apoyó Camila.
-yo quiero comprar ropa-planteó Marifer.
            Estábamos sentados en una esquina sombreada del campo de futbol a la hora de la merienda.
-¿por qué no vamos todos juntos?- propuso Winston.
-sí, vamos mañana-zanjó Oscar.
-yo quiero conocer la bahía- se emocionó Raymond.
-Kari ¿por qué no vamos juntos a comer un helado?-insinuó Argenis.
-me parece bien.
-¿ustedes no van?- retomó Ray.
-¿qué opinan?- consultó Isela.
-nos haría bien salir del campus un rato- afirmó Naye.
-yo quiero un libro- anunció Andy.
-no se diga más- exclamó Luisa- mañana todos al centro.
-¡sí!

Capitulo #37: “Mi Secreto”


Capitulo #37: “Mi Secreto”
            Era media noche y no conseguía dormir. Con cuidado salí de la habitación y sin hacer ruido salí de la villa.
            Crucé el monolito y me encaminé a un campo un tanto alejado de las villas.
Al llegar me recosté sobre la hierba y miré las estrellas.
“Hace mucho que no hablo con Richard” pensé.
“Ya no puedo concentrarme en el colegio, no soporto más a l profesor, y las clases se me hacen eternas, se me duermen hasta las piernas, me he cansado de estudiar y no puedo ni pensar, porque todo el pensamiento es para ti…” empecé a cantar en voz alta; al principio pensando en Ricardo: cuando nos conocimos, cuando fue de vacaciones a mi casa, cuando lo invite al “concilio” en casa de mis primos, incluso recordé los mil intentos de ensañarle a bailar.
“…he querido perderte de vista por sentirme un poquito mayor, y al pensar en tu cara morena, mi tristeza se muere de pena…”
            Fue cuando recordé a Kiki, su mirar, sus palabras, su mano sujetando la mía.
            “Dulces besos para soñar…”
-adoro esa canción.
En un segundo me senté, creí que estaba sola, pero alguien me había descubierto… o me había seguido.
-perdona, no quería asustarte.
-descuida Kiki estoy bien.
            Kiki se acostó a mi derecha y yo lo imité.
-es hermoso ¿no crees?-expresó él señalando el cielo nocturno.
-sí, mucho… ¿cómo me encontraste?
-andaba por ahí, te vi pasar y te seguí… iba a hablarte pero esperé a que terminarás de cantar.
-¿me escuchaste cantar?
-claro.
-¡ay! Qué pena.
-¿por qué? Cantas bien, si te pones las pilas cantarías mejor que BB.
-yo no puedo cantar.
-¿por qué?
            Volví a sentarme y Kiki también. Doblé mis piernas y las abrasé.
-me da mucho miedo cantar en público, entro en shock al ver a la gente.
-pero si tocas la batería.
-la batería casi me tapa por completo, está atrás del escenario, ahí casi ni me veo.
-deberías intentarlo.
Él se puso en cuclillas frente a mí.
-eres una chica fuerte, que los demás no influyan en ti, tus amigos querrían ver que te superaras y tus enemigos te envidiarían aún más.
            Otra vez sus ojos. Tal vez si me hubiera dicho “arrójate de la ventana” lo hubiera hecho sin dudar. Esa sensación solo la había experimentado con una persona.
            -¿qué te parece Cherie si hablas con Nefty?, él es un excelente maestro, escuchaste a BB, la práctica te dará confianza.
-no sé Kiki ¿por qué querría opacar a BB? Ella es una gran cantante y es mi amiga.
-no es por opacarla- volvió a tomar mis manos- es para que ganes confianza.
            Me quedé callada observándolo. Quería memorizar sus gestos, más que nada sus ojos.
-no sé Kiki.
-inténtalo. ¡Ya sé! Mañana yo te llevaré con él, tomarás una clase y después tú y yo cenaremos juntos ¿vale?
-mmm de acuerdo- ¿pero que tenía que ver una cena con que yo quisiera cantar? Pensé.
-bien, ahora vamos a dormir.
            Me ayudó a ponerme de pie y caminamos juntos hasta las villas.

Capitulo #36 “Una promesa”


Capitulo #36 “Una promesa”
-me alegra que estén recibiendo gente nueva en el círculo- festejo Gabriel.
-yo me alegro de que estén rompiendo esos prejuicios- dijo Will.
-sí, a nosotras nos… alegran ambas cosas- tartamudeó Adri.
            Para el almuerzo de los jueves era común que preparan hot cakes. Sentados a una mesa para ocho, Gabriel, Will, Walter, Adri, Raquel, Naye, Kiki y yo discutíamos lo sucedido con las hermanas Lloyd.
-por las caras, parece que no están muy convencidas ¿o sí?- preguntó Kiki.
-es un poco difícil ¿sabes? ¿Cómo abrir tu corazón a alguien que te ha tratado tan mal?- opiné.
            Kiki era el único Menudo en esa mesa y me sentí un poco mal por hacer ese comentario porque sabía que Chamos y Menudos pasaban por una situación similar.
            Yo tenía la vista clavada en mi plato con dos hot cakes intactos, pero noté como Will, Walter y Gabriel se rebulleron en sus sillas y como Kiki los miraba nerviosos.
-ahora te comprendo mejor Cherie, pero te prometo algo,- con ambas manos, Kiki sujetó mi mano izquierda que estaba sobre la mesa- juntos podemos aprender a no ser rencorosos.
            Lo miré a los ojos; unos segundos bastaron para sonrojarme.
-gracias Kiki.
            Lo seguí mirando: esos ojos, nunca pensé que fueran tan, como decirlo, profundos quizás. Tal vez fueron varios minutos o solo unos segundos de sumirme en mis pensamientos hasta que…
-¡coff, coff! Nos quedan quince minutos para la siguiente clase- anuncio Naye.
            Me zafé de las mano de Kiki, aún sonrojada, tomé un tenedor y ataqué mis panquesitos.
            Las hermanas Lloyd no consiguieron zafarse de Stefy en todo el día, así que aprovechamos el día para ensayar.
            Cuando llegaba la hora de los recesos Stefy iba por Marifer a su aula, Liz iba por Haru y Ale por Kami, aunque ellas ponían resistencia el trío horror era invencible, en ciertos términos.
            “The Swan Black” progresaba mucho, al principio era un sonido todo por doquier, pero ahora era un pop fiestero que nos motivaba mucho.
-déjenme afinar- pidió BB- do, re, mi, fa, sol, la, ¡sí!
-perfecto- dijo entre dientes Nefty- has practicado mucho ¿verdad? Esa última nota fue muy aguda antes no las alcanzabas.
-todo se lo debo a mi maestro: Nefty, también me has dado confianza.
-bueno pero también los créditos son para ti- expresó Charlie.
-es tu hermosa voz la que Nefty está puliendo- apoyó Robbie.
-¿lista BB?- preguntó Vicky.
-un, dos, tres ¡Cisnes!- grité.

Capitulo #35 “Preparativos”


Capitulo #35 “Preparativos”
-“Solo mi amigo, siempre a mi lado, siempre conmigo, pero, jamás mío…”-
La voz de BB, melodiosa, hacia que la canción sonara increíble.
-¡qué romántico!-
Una voz nueva nos hizo parar de tocar.
-pero no se detengan, continúen- pidió Marifer- mejor canten desde el principio ¿sí? Solo escuche esa última parte y me pareció muy triste.
-ya terminamos de ensayar- anunció Naye.
-¡oh!, lástima, otro día será- aseguró Marifer.
-¿no se les antoja una nieve?- comentó Luisa.
-¡sí! Vamos a la plaza por una- exclamó Andy.
           
Los chicos andaban por ahí jugando futbol. Encaminadas a la plaza dos chicas, que venían en sentido contrario, gritaron:
-¡Marifer! ¿Dónde has estado?- la chica de cabello lacio parecía preocupada, a su lado, su hermana parecía burlarse de ella.
-te hemos buscado por todo el camp- dijo la chinita en tono despreocupado.
-hacía lo que ustedes no han logrado… librarme de nuestra querida prima.
“Les presento a unas amigas, chicas ellas son mis hermanas: Haru y Kami.
-¡hola! ¿Qué tal? ¿Cómo están?-saludamos.
-hola- correspondieron ellas.
-¿a dónde se dirigían? Si se puede saber claro- preguntó Haru.
-íbamos a la plaza por un helado- respondió Andy.
-¿podemos acompañarlas?-consultó Kami.
-por supuesto- aceptó Isela.
            La fuente de sodas está en la caseta de salida a la playa, aún así no se lograba ver la puesta del sol, solo los rebeldes rayos que los edificios y los hoteles en la costa poniente no legraban censurar.
-es agradable pasar tiempo con chicas que no solo se preocupan por la apariencia de sus uñas- bromeó Kami.
-lamentamos habernos acoplado a su plan chicas, pero el trío horror ya nos está “asfixiando”- dijo Haru.
-no importa- repuso Naye.
-sí, que se aguanten entre ellas- corroboró Vicky.
            Estuvimos un rato charlando muy a gusto; las Lloyd nos contaron cómo era Montreal y demás cosas.
            De regreso a  los dormitorios, antes de tomar el sendero a los dormitorios, Kami nos pidió un favor:
-podría andar con ustedes en los recesos, quisiera dejar a l trío horror y conocer gente nueva.
            Al principio dudamos, pero después de intercambiar miradas…
-claro pueden venir con nosotras, somos un grupo abierto- recitó Naye.
-muchas gracias chicas, entonces hasta mañana, vamos hermanas- articuló Haru al separarse del grupo.
-¿creen qué sea buena idea?- iba diciendo Sindy al subir las escaleras del monolito.
-no lo sé- admitió Luisa.
-nuestro buen corazón impide nuestro buen juicio- declaró Ise.
-aplicaremos el acuerdo que hicimos a Marifer- razonó Vicky.
-¿qué acuerdo?- se extrañó Cinthia.
-el de… portarnos cortésmente con ellas- corrigió Vicky.
-demos un ensayo antes de ir a cenar ¿vale?- propuso Adri.

Capitulo #34: “Demasiado para mi cuerpo”


Capitulo #34: “Demasiado para mi cuerpo”
-¿cuándo empieza el concurso?- preguntó Rubén.
            El día estaba soleado, pero una nube ensombrecía la luz del sol. Nos arremolinamos en las gradas de la cancha de básquet para almorzar: sándwich de panela o jamón, lonches de pierna, chorizo o bistec; pastelillos, gelatinas, jugos y de más.
-en septiembre son las inscripciones- respondió Isela.
-en octubre es la primera audición y eliminación- continuó Adri.
-¿audición y eliminación?- repitió Will.
-sí, el concurso se divide en seis etapas- explicó Vicky.
-una en cada mes a partir de octubre- prosiguió Sindy.
-por cierto ¿Quién firmará como líder?- era uno de los dilemas que no se había solucionado pero me preocupaba mucho.
-BB por supuesto- consoló Naye- en casi todas las bandas el cantante es el líder.
-ok, entonces, BB no lo olvides, el miércoles empiezan las inscripciones, debes ir a llenar la solicitud- plantee.
-¿con qué canción participaremos primero?- mencionó Andy.
-¿les parece “solo mi amigo”?- propuso Kari.
-perfecto- coincidimos al unísono.
-singular tema- señaló Enrique.
-ya estoy ansioso por escucharlo- se animó Charlie.
-tendrán que esperar hasta el 12 de octubre- suspiró BB.
-chicos, será mejor irnos ya, la profe Valdez es muy especial y no quiero quedarme fuera de su clase- rezongó Luisa.
            La aburrida clase de Valdez fue eterna pero las siguientes fueron más que veloces: el profe Woodward hizo una dinámica que más bien parecía juego, claro todo en inglés; Lefevre fue incapacitado, ¡milagro que a esa edad aún de clases!; Arana nos dio la hora.
            Para la merienda solía venderse fruta. El día seguía tenue por las nubes y nos sentamos en el pasto. Ralphy, Rubén y Cinthia llegaron unos minutos después con compañía.
-Ho-hola- saludó tímidamente la chica de cabello negro.
-hola- se aventuraron los chicos.
-hola- repetimos nosotras sin mucho ánimo.
-amigos ella es Marifer- presentó Rubén.
-me preguntaba si podría acompañarlos.
-claro, siéntate- invitó Raquel.
-¿eres nueva?- insinué.
-algo así, soy prima de Stefy Lloyd.
-¡eres una Lloyd!- actuó Adri mientras Marifer asentía con cabeceadas.
-¿Por qué vienes hasta hoy?- se extrañó Luisa.
-estos últimos cinco años mi familia estuvo viviendo en Montreal. Sabrán que la mayoría de los Lloyd son de Canadá, solo mi mamá y la directora, que son hermanas, son mexicanas- detalló Marifer- hace tres días Stefy nos llamó diciendo que varios famosos estarían aquí y como ya extrañábamos México, pues decidimos venir.
-¿y tus hermanas?- preguntó Isela.
-se estarán escondiendo de Stefy.
-¿escondiéndose?- rió Sindy.
-Stefy es un gran dolor de cabeza, no sé como la soportan Ale y Liz, pero claro si son igualitas las tres- repuso Marifer.
-yo siempre he dicho eso- alardeó Naye.
            Hubo un momento de silencio en el que solo se percibía el castañeo de los dientes de las personas que comían, el golpeteo del mar en la arena, el zumbido de las abejas y un gritería lejano.
-me preguntaba si- iba diciendo Marifer buscando apoyó en los ojos de Rubén- si sería posible que les hiciera compañía en los recesos, acabo de llegar y las únicas personas amables que he visto son ustedes.
            Cinthia, Rubén y Ralphy pusieron ojos suplicantes. Nosotras intercambiábamos diálogos silenciosos al momento en que los chicos nos observaban intrigados.
            Anoche, nosotras habíamos acordado aceptar a Marifer en el grupo, ganarnos su confianza, pero no decir frente a ella secretos o planes que Stefy pudiera arruinar o usar en nuestra contra.
-claro Marifer- Isela habló con calma para no levantar sospechas- eres bienvenida.
            Ni Cinthia ni los chicos sabían del plan.
-¡muchísimas gracias!
            Los siguientes días pasaron sin novedad. El miércoles siguiente, BB llenó las formas e inscribió a la banda en el concurso y nos pusimos a ensayar, como siempre en la villa 827. Ya teníamos la canción para la primera etapa, solo era cuestión de ensayar y afinar.