sábado, 1 de septiembre de 2012

Capitulo #37: “Mi Secreto”


Capitulo #37: “Mi Secreto”
            Era media noche y no conseguía dormir. Con cuidado salí de la habitación y sin hacer ruido salí de la villa.
            Crucé el monolito y me encaminé a un campo un tanto alejado de las villas.
Al llegar me recosté sobre la hierba y miré las estrellas.
“Hace mucho que no hablo con Richard” pensé.
“Ya no puedo concentrarme en el colegio, no soporto más a l profesor, y las clases se me hacen eternas, se me duermen hasta las piernas, me he cansado de estudiar y no puedo ni pensar, porque todo el pensamiento es para ti…” empecé a cantar en voz alta; al principio pensando en Ricardo: cuando nos conocimos, cuando fue de vacaciones a mi casa, cuando lo invite al “concilio” en casa de mis primos, incluso recordé los mil intentos de ensañarle a bailar.
“…he querido perderte de vista por sentirme un poquito mayor, y al pensar en tu cara morena, mi tristeza se muere de pena…”
            Fue cuando recordé a Kiki, su mirar, sus palabras, su mano sujetando la mía.
            “Dulces besos para soñar…”
-adoro esa canción.
En un segundo me senté, creí que estaba sola, pero alguien me había descubierto… o me había seguido.
-perdona, no quería asustarte.
-descuida Kiki estoy bien.
            Kiki se acostó a mi derecha y yo lo imité.
-es hermoso ¿no crees?-expresó él señalando el cielo nocturno.
-sí, mucho… ¿cómo me encontraste?
-andaba por ahí, te vi pasar y te seguí… iba a hablarte pero esperé a que terminarás de cantar.
-¿me escuchaste cantar?
-claro.
-¡ay! Qué pena.
-¿por qué? Cantas bien, si te pones las pilas cantarías mejor que BB.
-yo no puedo cantar.
-¿por qué?
            Volví a sentarme y Kiki también. Doblé mis piernas y las abrasé.
-me da mucho miedo cantar en público, entro en shock al ver a la gente.
-pero si tocas la batería.
-la batería casi me tapa por completo, está atrás del escenario, ahí casi ni me veo.
-deberías intentarlo.
Él se puso en cuclillas frente a mí.
-eres una chica fuerte, que los demás no influyan en ti, tus amigos querrían ver que te superaras y tus enemigos te envidiarían aún más.
            Otra vez sus ojos. Tal vez si me hubiera dicho “arrójate de la ventana” lo hubiera hecho sin dudar. Esa sensación solo la había experimentado con una persona.
            -¿qué te parece Cherie si hablas con Nefty?, él es un excelente maestro, escuchaste a BB, la práctica te dará confianza.
-no sé Kiki ¿por qué querría opacar a BB? Ella es una gran cantante y es mi amiga.
-no es por opacarla- volvió a tomar mis manos- es para que ganes confianza.
            Me quedé callada observándolo. Quería memorizar sus gestos, más que nada sus ojos.
-no sé Kiki.
-inténtalo. ¡Ya sé! Mañana yo te llevaré con él, tomarás una clase y después tú y yo cenaremos juntos ¿vale?
-mmm de acuerdo- ¿pero que tenía que ver una cena con que yo quisiera cantar? Pensé.
-bien, ahora vamos a dormir.
            Me ayudó a ponerme de pie y caminamos juntos hasta las villas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario