Capitulo #37: “Mi Secreto”
Era media noche y no conseguía
dormir. Con cuidado salí de la habitación y sin hacer ruido salí de la villa.
Crucé el monolito y me encaminé a un
campo un tanto alejado de las villas.
Al
llegar me recosté sobre la hierba y miré las estrellas.
“Hace
mucho que no hablo con Richard” pensé.
“Ya
no puedo concentrarme en el colegio, no soporto más a l profesor, y las clases
se me hacen eternas, se me duermen hasta las piernas, me he cansado de estudiar
y no puedo ni pensar, porque todo el pensamiento es para ti…” empecé a cantar
en voz alta; al principio pensando en Ricardo: cuando nos conocimos, cuando fue
de vacaciones a mi casa, cuando lo invite al “concilio” en casa de mis primos,
incluso recordé los mil intentos de ensañarle a bailar.
“…he querido perderte de vista por sentirme
un poquito mayor, y al pensar en tu cara morena, mi tristeza se muere de pena…”
Fue cuando recordé a Kiki, su mirar,
sus palabras, su mano sujetando la mía.
“Dulces besos para soñar…”
-adoro
esa canción.
En
un segundo me senté, creí que estaba sola, pero alguien me había descubierto… o
me había seguido.
-perdona,
no quería asustarte.
-descuida
Kiki estoy bien.
Kiki se acostó a mi derecha y yo lo
imité.
-es
hermoso ¿no crees?-expresó él señalando el cielo nocturno.
-sí,
mucho… ¿cómo me encontraste?
-andaba
por ahí, te vi pasar y te seguí… iba a hablarte pero esperé a que terminarás de
cantar.
-¿me
escuchaste cantar?
-claro.
-¡ay!
Qué pena.
-¿por
qué? Cantas bien, si te pones las pilas cantarías mejor que BB.
-yo
no puedo cantar.
-¿por
qué?
Volví a sentarme y Kiki también.
Doblé mis piernas y las abrasé.
-me
da mucho miedo cantar en público, entro en shock al ver a la gente.
-pero
si tocas la batería.
-la
batería casi me tapa por completo, está atrás del escenario, ahí casi ni me
veo.
-deberías
intentarlo.
Él se puso en cuclillas frente a mí.
-eres
una chica fuerte, que los demás no influyan en ti, tus amigos querrían ver que
te superaras y tus enemigos te envidiarían aún más.
Otra vez sus ojos. Tal vez si me hubiera
dicho “arrójate de la ventana” lo hubiera hecho sin dudar. Esa sensación solo
la había experimentado con una persona.
-¿qué te parece Cherie si hablas con
Nefty?, él es un excelente maestro, escuchaste a BB, la práctica te dará
confianza.
-no
sé Kiki ¿por qué querría opacar a BB? Ella es una gran cantante y es mi amiga.
-no
es por opacarla- volvió a tomar mis manos- es para que ganes confianza.
Me quedé callada observándolo.
Quería memorizar sus gestos, más que nada sus ojos.
-no
sé Kiki.
-inténtalo.
¡Ya sé! Mañana yo te llevaré con él, tomarás una clase y después tú y yo
cenaremos juntos ¿vale?
-mmm
de acuerdo- ¿pero que tenía que ver una cena con que yo quisiera cantar? Pensé.
-bien,
ahora vamos a dormir.
Me ayudó a ponerme de pie y
caminamos juntos hasta las villas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario