Capitulo #36 “Una promesa”
-me
alegra que estén recibiendo gente nueva en el círculo- festejo Gabriel.
-yo
me alegro de que estén rompiendo esos prejuicios- dijo Will.
-sí,
a nosotras nos… alegran ambas cosas- tartamudeó Adri.
Para el almuerzo de los jueves era
común que preparan hot cakes. Sentados a una mesa para ocho, Gabriel, Will,
Walter, Adri, Raquel, Naye, Kiki y yo discutíamos lo sucedido con las hermanas
Lloyd.
-por
las caras, parece que no están muy convencidas ¿o sí?- preguntó Kiki.
-es
un poco difícil ¿sabes? ¿Cómo abrir tu corazón a alguien que te ha tratado tan
mal?- opiné.
Kiki era el único Menudo en esa mesa
y me sentí un poco mal por hacer ese comentario porque sabía que Chamos y
Menudos pasaban por una situación similar.
Yo tenía la vista clavada en mi
plato con dos hot cakes intactos, pero noté como Will, Walter y Gabriel se rebulleron
en sus sillas y como Kiki los miraba nerviosos.
-ahora
te comprendo mejor Cherie, pero te prometo algo,- con ambas manos, Kiki sujetó
mi mano izquierda que estaba sobre la mesa- juntos podemos aprender a no ser
rencorosos.
Lo miré a los ojos; unos segundos
bastaron para sonrojarme.
-gracias
Kiki.
Lo seguí mirando: esos ojos, nunca
pensé que fueran tan, como decirlo, profundos quizás. Tal vez fueron varios
minutos o solo unos segundos de sumirme en mis pensamientos hasta que…
-¡coff,
coff! Nos quedan quince minutos para la siguiente clase- anuncio Naye.
Me zafé de las mano de Kiki, aún
sonrojada, tomé un tenedor y ataqué mis panquesitos.
Las hermanas Lloyd no consiguieron
zafarse de Stefy en todo el día, así que aprovechamos el día para ensayar.
Cuando llegaba la hora de los
recesos Stefy iba por Marifer a su aula, Liz iba por Haru y Ale por Kami,
aunque ellas ponían resistencia el trío horror era invencible, en ciertos
términos.
“The Swan Black” progresaba mucho,
al principio era un sonido todo por doquier, pero ahora era un pop fiestero que
nos motivaba mucho.
-déjenme
afinar- pidió BB- do, re, mi, fa, sol, la, ¡sí!
-perfecto-
dijo entre dientes Nefty- has practicado mucho ¿verdad? Esa última nota fue muy
aguda antes no las alcanzabas.
-todo
se lo debo a mi maestro: Nefty, también me has dado confianza.
-bueno
pero también los créditos son para ti- expresó Charlie.
-es
tu hermosa voz la que Nefty está puliendo- apoyó Robbie.
-¿lista
BB?- preguntó Vicky.
-un,
dos, tres ¡Cisnes!- grité.

No hay comentarios:
Publicar un comentario